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Fertilización
in vitro |
Es la unión de un óvulo y un espermatozoide que se produce
en el laboratorio y no en la trompa uterina, su lugar natural.
Para ello es necesario extraer los óvulos de los ovarios de
la mujer y colocarlos en una incubadora, junto a los
espermatozoides del marido.
Una vez conseguida la
fertilización de los óvulos, el embrión o los embriones
formados se depositarán en el interior de la matriz
utilizando para ellos una fina cánula que se introduce a
través del cuello uterino.
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En el varón está indicada esta
técnica cuando existe alteración del número y movilidad
espermáticas y sólo podemos recuperar de todo el eyaculado
entre 1 y 3 millones de espermatozoides buenos. Lo que se
consigue es poner los óvulos junto a los espermatozoides en un
mínimo volumen de medio de cultivo, de manera que no tienen
que progresar por el tracto genital femenino para llegar a su
objetivo.
También está indicada cuando otros tratamientos más
sencillos como la Inseminación artificial con semen del
marido no ha dado resultado tras varios intentos.
¿En qué consiste esta
técnica?
En la actualidad la
captación de los óvulos la realizamos mediante punción de
los ovarios (por medio de una aguja fina que introducimos a
través de la vagina) y aspiración del líquido obtenido por
un tubo que se conecta a dicha aguja. Para visualizar los
ovarios nos ayudamos de la ecografía con sonda vaginal. Suele
durar alrededor de media hora y, al concluir la misma, tras un
breve reposo en la Clínica, la mujer puede ir a su casa. Esta
técnica puede realizarse con anestesia local o general.
Inmediatamente después de la punción, sabemos el número de
óvulos extraídos puesto que el contenido del líquido
aspirado se está visualizando simultáneamente en dos
microscopios contiguos al quirófano.
Tras la recogida ovular, empieza una fase de laboratorio, en
la cual nuestros especialistas en fertilización, tratarán de
conseguir la unión de los óvulos extraídos a la mujer con
los espermatozoides del varón. Para ello juntan en una placa
de cultivo 20.000 espermatozoides por cada óvulo y esperan 24
horas a ver si el espermatozoide ha sido capaz de entrar
dentro del óvulo y fertilizarlo; hecho que observamos al
microscopio. Si llega a producirse la fertilización, se
observará diariamente el crecimiento de los embriones y se
prepararán para su introducción en el útero, que se realiza
normalmente entre 2 y 4 días después de la punción, aunque
lo más habitual es dos días después.
En casos aislados en que el marido tenga dificultades para
obtener la muestra o no pueda estar presente el día de la
punción, procederemos a congelar previamente su semen,
guardándolo hasta el día de la punción.
Tasa de éxitos
Es importante que la pareja conozca que aún en los centros
más experimentados, sólo obtenemos un porcentaje de éxitos,
en el sentido de conseguir gestación, de un 30% por cada vez
que transferimos embriones; es decir, que aproximadamente de
cada 3 parejas que realicen un intento, sólo una obtendrá la
deseada gestación.
Y esto es así, pese a que en el 90% de las punciones
obtenemos ovocitos y a que en el 80% de los casos se
fertilizan los óvulos. Si sólo se obtiene esa tasa de
gestaciones, se debe a que fracasa sin que sepamos por qué,
el proceso de implantación.
Todos los equipos estamos intentando investigar las causas con
objeto de aumentar las posibilidades de éxito. En cualquier
caso, la posibilidad acumulada de embarazo en pacientes que
realizan dos intentos es del 45%, si realizan 3 del 55% y del
72% en 8 intentos.
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Datos de referencia
Fuente Información: GINEFIV
Última fecha de revisión de este Artículo: 7-10-2002 |
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